Xavi intenta estudiar veterinaria

El pasado fin de semana estuve de visita cumpleañística en Zaragoza. Al llegar el lunes, las personas normales tienen clase, y yo estaba por allí, así que decidí probar suerte. Después de comer, tres de la tarde, buen tiempo… ¡Qué coño! Voy a entrar a una clase teórica de veterinaria. Para no dar el cante, decidí tomar apuntes de la clase. Este es el resultado de meter a un periodista de letras puras en una clase de ciencias (o de chino, no sé…).

Integración en Animales de Compañía    08/05/17

  • Los alumnos han hablado con Maite y han cambiado el horario.
  • El profesor tiene 4 clases. Esta semana 3.
  • Recogerá todo lo que sabemos. En mi caso 0 (nada).
  • A los 4 minutos de clase, estoy totalmente perdido.
  • Doctor, mi perro no pronuncia bien la “z”.
  • La fatiga es común. Todo el mundo se cansa, por lo que sea.
  • Cuanto más se mueve, más se cansa. Lo normal, pero aquí piensan que está malo del corazón.
  • Preguntan que qué haría yo. Pues no lo sé caballero, yo soy periodista.
  • Estoy más intrigado con lo que le pasa al perro que con el final de El Código Da Vinci.
  • ¡A ver qué ocurre! Y se queda tan pancho.
  • Ojo, que vienen los diferenciales.
  • – ¿Sabe usted que el bóxer está predispuesto a tener cardiopatía dilatada?                   –  Pues si me llega a avisar usted antes, me compro un caniche.
  • Ahora quiere remodelar un animal. ¿Le va a alicatar las patas?
  • El profesor imita el jadeo de un perro. La situación empieza a rozar lo surrealista.
  • “Así no puedes ir por la vida”. Y qué quiere que haga yo, señor…
  • Se pone a hablar de videomarcadores.
  • El animal no va a evolucionar bien (conocimiento aplicable a Pokémon).
  • Habla de algo necesario, pero que no le gusta a nadie. ¿Dentista? ¿Urólogo?
  • He sobrevivido 20 minutos. Y llevo una página de apuntes. Estoy al borde de la convalidación.

  • El profesor hace humor negro sobre muertes de perros. Hay risa generalizada.
  • *Anécdota del año 79* (No es sobre la Constitución).
  • Ah, espera. Dice que lo nuevo viene ahora.
  • Después de 25 minutos de clase, concluye: “Y esto es lo que vamos a ver estos días”.
  • Habla de reducir el tono simpático. Aquí pocas bromas.
  • PREGUNTA DEL MILLÓN: 傻瓜谁读它.
  • No, no he ganado un millón.
  • Habla de viagra para el coração.
  • Superado el ecuador de la clase, sigo sin tener ni puta idea.
  • El ambiente festivo se apodera del aula. Empiezan a volar piezas de ropa.
  • “La última clase será de relax”. Me he equivocado de día…
  • ¡¡Empieza el espectáculo!!
  • Dice que sus razonamientos son sencillos. Permítame que discrepe.
  • Algunos cardiólogos lo utilizan. Dr. Torreiglesias, lo necesito.
  • “¡No está anticuada!”, afirma con autoridad tras haber contado una anécdota de 1979.
  • Efectos secundarios: no matan, pero perjudican.
  • Habla de sí mismo como “no traidor”. ¿Hasta qué punto inspira confianza esta afirmación?
  • Habla de corazones deprimidos. Mr. Wonderful irrumpe en el aula al grito de “¡Risas para todos!” mientras arroja setas alucinógenas sobre el alumnado.
  • Otra pregunta del millón. No me da tiempo a escucharla, si me llego a saber alguna me forro.
  • No ha acentuado ni una sola mayúscula en todo el Power Point. Sin embargo, tilda la “ó” en una oración disyuntiva. (“COMBINAR CON IECA ó IRECA”).
  • Critica duramente la industria del adelgazamiento. Rosa la de OT, que pasaba por allí, se tapa los oídos mientras repite “lalalalala”.
  • Pregunta qué hay detrás de los ventrículos. Depende de si alguien tiene una bala u otro objeto alojado en el pecho.
  • Concluye la clase con un tajante “mañana más”. Pues no creo, muy señor mío.

Tras esta inspiradora clase había otra más. Cuatro de la tarde, buen tiempo… ¡Qué coño! Me fui a comer un helado y a dar una vuelta por la facultad. Había ovejas la mar de bonicas, caballos, olor a vida en todas partes y un rinconcito donde había acumulados, sin exagerar, 500 kilos de estiércol.

Futurama-Fry

Xavi explica su (no tan) patética vida

¡Hola! Mi nombre es Xavi y soy más o menos como tú. Puede que un poco menos imbécil, aunque seguramente un poco más. Nací en Meliana (Valencia), un pueblo que cada vez es menos pueblo, hace algo más de 20 años, y en mi DNI pone Javier. Estudio periodismo en Castellón, aunque este año me he ido a Bilbao a (no) estudiar. Mi novia vive y estudia mucho en Zaragoza y hace poco estuve trabajando en Donosti (esto lo contaré más adelante, que no tiene desperdicio). Como veis, mis mejores amigos se llaman ALSA y BlaBlaCar.

Aunque voy camino de ser miembro Premium de todos los medios de transporte habidos y por haber, me gusta quedarme en casa. Mi libro de cabecera es el Derecho a la Pereza de Paul Lafargue – En realidad no lo es, pero viene al caso -. Pienso que, entre los derechos fundamentales, debería incluirse en un rinconcito el derecho a no hacer nada, a mirar al infinito, a dormir arbitrariamente y a dejar todo para el último momento. Procrastinar es mi verbo preferido de siempre, y eso que lo descubrí hace poco (incluso después que el verbo follar).

Me gustan los días nublados, la lluvia en todas sus formas (y colores, si el cambio climático sigue a este ritmo), las palomitas, las mantitas y las pelis. En verano, mi termorregulación es la de un Husky siberiano, y en invierno paso frío como todo hijo de vecino, por eso mi estación favorita es el invierno, aunque solo sea porque no parece que Satán me esté soplando en la nuca todo el día.

La noche me transforma, y no soy un vampiro ni Romario en sus buenos tiempos. Por la noche me apetece hacer más cosas, soy más creativo, más productivo y es, en general, el momento del día en el que menos me apetece dormir. Probablemente tiene algo que ver con la procrastinación y con mi suave y arriesgado tango con las horas límite de entrega de trabajos.

Mi madre me ha enseñado casi todo lo que sé: … (bueno, eso). La cosa es que hace dos años que vivo sin ella, compartiendo piso, y aquí se complica un poco el tema.

He empezado con esto para que sepáis quién soy y no os llevéis la hostia así de repente. Welcome to Xavi vive solo.

Por cierto, este tuit es el que más gracia me ha hecho en los últimos tiempos:

sense-titol